Lo que nos preguntan antes de la primera reunión
Están contestadas como las contestamos por teléfono. Si falta la tuya, escribinos: es más rápido que seguir leyendo.
¿Cuánto sale?
No publicamos precios porque el sistema no viene hecho. El presupuesto sale de escuchar qué necesitás: con eso te hacemos llegar una propuesta de implementación con el alcance y el costo de tu caso.
Tampoco es un número único que se paga de una vez. Se puede avanzar por módulos: arrancás por el que te duele hoy y sumás el resto cuando la operación lo pida.
¿Cómo es el proceso para empezar?
Empieza con una reunión. Según la distancia, seguimos con una visita a tu campo, tu planta o tu oficina para ver la operación funcionando.
De ese relevamiento sale la propuesta de implementación: qué entra, con qué módulo conviene arrancar y cuál puede esperar. Antes de eso no te mostramos una demo de catálogo, porque no diría nada de tu caso.
¿Hacen visitas presenciales?
Sí. No es un extra: es la primera parte del trabajo. Vamos a ver quién carga qué, en qué papel queda y dónde se vuelve a tipear lo mismo.
Estamos en General Deheza, Córdoba, y esa cercanía al cordón agroindustrial de la región es parte de la propuesta. Según dónde estés, coordinamos cómo y cuándo.
¿Hacen personalizaciones para ganadería, logística u otro rubro?
Sí. Las cinco líneas que publicamos son las que ya tenemos construidas, no el límite de lo que podemos construir: el motor de módulos generales —compras, almacenes, mantenimiento, productos e insumos— es común a cualquier operación.
El camino para un rubro nuevo es el mismo: una reunión para entender el proceso, y a partir de ahí el análisis y el presupuesto. Sin haber visto la operación no comprometemos alcance ni plazo.
¿De quién son los datos?
Tuyos, siempre.
Si dejás de trabajar con nosotros, te entregamos todo lo que hayas cargado en el sistema. Después lo eliminamos de nuestros servidores, en un plazo de 30 a 60 días.
¿En qué se diferencia de SAP, Finnegans u otro sistema del mercado?
Son empresas con años en el mercado y con buenos productos. La diferencia no está en la tecnología: hoy eso ya casi no es el problema.
El problema es otro. Una implementación que tarda muchos meses antes de que veas algo funcionando. Un sistema genérico al que terminás adaptándole la operación, en lugar de lo contrario. Y el soporte.
Acá la implementación arranca por un módulo y se pone a funcionar; el sistema se construye sobre tu proceso, relevado en tu planta; y del otro lado hay un equipo que atiende, corrige y agrega lo que falta. No un número de ticket.
El circuito completo, paso por paso, está en Nosotros.
¿Te quedó una pregunta que no está acá? Escribinos.
Si tu operación está cerca de General Deheza, vamos a verte y relevamos el proceso en el lugar.